Propuesta #2

Menos impuestos para que las pymes puedan crecer

Vamos a bajar impuestos para que las PyMEs puedan crecer, invertir y exportar. Lo vamos a hacer de cuatro maneras:

  1. Bajar de 35% a 22% el Impuesto a las Ganancias para las muy pequeñas empresas, las micropymes.
  2. Bajar a la mitad los impuestos y suavizar la transición de las empresas que pasan del monotributo al régimen general.
  3. Permitirles a las empresas pagarle a la AFIP con las deudas que la AFIP tiene con ellas.
  4. Vamos a dar más incentivos a las empresas para que inviertan.

 

Por qué

Argentina es uno de los pocos países del mundo que no tiene tratamiento diferencial para PyMEs, que aportan el 70% del empleo total y el 45% del empleo nuevo cada año. Muchas de estas empresas no pueden crecer por culpa de la alta presión fiscal, que fomenta la evasión impositiva y la competencia desleal.

Queremos que todas las empresas crezcan, triunfen en el mercado interno y lleguen a ser competidoras globales. Para eso, necesitamos un sistema impositivo que acompañe a las PyMEs en su crecimiento y se adapte a las necesidades de cada etapa.

 

Qué hicimos

En 2015 teníamos impuestos récord pero, además, muy complejos de pagar, especialmente para las PyMEs. En estos años buscamos que las PyMEs paguen menos impuestos y dediquen menos tiempo a pagarlos. Sancionamos la Ley Pyme, que permitió ahorros por más de 42.000 millones de pesos. Además, por haber invertido, 30.000 empresas se ahorraron 350.000 pesos cada una (en promedio). Por haber simplificado impuestos y trámites, las personas y las empresas se ahorraron 50.000 millones de pesos.

 

Qué vamos a hacer

1. Vamos a bajar del 35% al 22% el Impuesto a las Ganancias para las empresas pequeñas, las que más necesitan ayuda para crecer, y vamos a proponer alícuotas escalonadas de Ganancias a medida que van creciendo de tamaño. La medida va a beneficiar a las empresas más chicas, que son la gran mayoría, y va a ser la primera vez en la historia del país que las PyMEs paguen menos Ganancias que las grandes.

2. Vamos a permitirles a las empresas compensar sus deudas con la AFIP con lo que la AFIP les debe a ellas. Esto se llama la Cuenta Única Tributaria y es algo que las empresas, sobre todo las PyMEs, vienen pidiendo hace muchos años. El Estado tardaba en pagarles (como saldos de IVA o reintegros a las exportaciones) pero exigía rapidez en el pago de impuestos. En la cuenta única se podrán compensar impuestos (como el IVA), saldos aduaneros (como los reintegros a las exportaciones) y las cargas sociales de los trabajadores. Esto hasta ahora no se podía hacer.

3. Para muchas empresas en crecimiento, el salto del monotributo al régimen general de AFIP se había convertido en una barrera infranqueable, porque de un día para el otro debían pagar el doble de impuestos y se les multiplicaban los trámites y las obligaciones. Vamos a suavizar esa transición. Vamos a reducir a la mitad los impuestos de los que se pasan del tope del monotributo (seguirán pagando lo mismo que cuando eran monotributistas) y vamos a hacerles la vida más fácil, con menos trámites y pagos unificados.

Por ejemplo, una empresa o un profesional en la categoría más alta del monotributo paga casi 67.000 pesos de impuesto al año. En el sistema actual, si se pasa por un peso del límite de ingresos (que hoy está en $1.151.067), pasa automáticamente a pagar 136.400 pesos de impuestos, más del doble. Con la modificación que proponemos seguiría pagando lo mismo y con menos trámites.

4. Vamos a dar más incentivos a las empresas para que inviertan. Otros países de la región lo hicieron y los resultados fueron impresionantes. En los últimos años se anunciaron inversiones por miles de millones de dólares, que finalmente no prosperaron, en parte por falta de un régimen así. Por eso tenemos que nivelar la cancha, para atraer inversiones (argentinas o extranjeras) que generen empleo y fortalezcan el mercado interno y las exportaciones. Algunos de los incentivos, por ejemplo, para inversiones mayores a 10 millones de dólares, son estabilidad fiscal y jurídica, deducir impuestos sobre sus inversiones y depreciación acelerada. También, las PyMEs que inviertan en tecnología tendrán la posibilidad de descontar el 10% de la inversión a cuenta del pago del Impuesto a las Ganancias.