Propuesta #12

Agro del Siglo XXI

Queremos potenciar el agro en todo el país con menos impuestos y más tecnología e innovación. Con ese objetivo:

  1. Vamos a actualizar la Ley de Semillas.
  2. Vamos a crear un polo agrotecnológico en el INTA de Castelar.
  3. Vamos a eliminar las retenciones (menos a la soja) a diciembre 2020.

 

Por qué

Desarrollar la innovación y la tecnología aplicada a la agroindustria es fundamental para que pueda alcanzar todo su potencial: llegar a las 200 millones de toneladas agrícolas que transformemos en productos de altísimo valor agregado. Queremos un sector agroindustrial fuerte y ágil, capaz de responder a las demandas del mercado y de producir más y mejores alimentos de manera sostenible, para los consumidores argentinos y de todo el mundo.

 

Uno de cada tres puestos de trabajo en la Argentina depende directa o indirectamente del campo, y el 40% de la producción se apoya en el complejo agroindustrial. Durante muchos años se le pusieron trabas ridículas al campo, con la idea de que es un sector solo para unos pocos y que no genera empleo. Es uno de los principales motores de la economía y del desarrollo de avances tecnológicos y tiene muchísimo margen para crecer. Para dar ese salto, queremos que la innovación tecnológica sea accesible y esté presente en toda la cadena de producción.

 

Hoy la Ley de Semillas está desactualizada: cambiarla nos permitirá producir lo que el mundo demanda. Hay mercados a los que nuestros productos todavía no pueden acceder por no estar en línea con lo que exigen sus consumidores.

 

El INTA, que hoy es referente de investigación y desarrollo, durante mucho tiempo no tuvo lineamientos claros para apoyar e impulsar al sector. En estos años logramos que se articule con las oficinas provinciales: queremos seguir avanzando en esta dirección y que el INTA sea uno de los principales desarrolladores, junto al sector privado, de tecnología del campo y de las economías regionales.

 

Qué hicimos

En 2015, el Gobierno decidió cambiar la manera de relacionarse con el campo, entendiendo que los 300.000 productores agropecuarios son una parte esencial de la estructura productiva y de arraigo argentina. Empezamos un camino de reducción de impuestos, como con la eliminación de las retenciones o el mínimo no imponible a las contribuciones patronales en las economías regionales. La participación del Estado en la ganancia agrícola bajó del 95% en 2015 al 56% en 2019 gracias a la reducción de impuestos y costos no tributarios. Y esto rindió sus frutos: en la campaña 2018-2019 los productores se repusieron rápidamente del enorme impacto que tuvo la sequía, y la cosecha alcanzó las 147 millones de toneladas, un récord histórico. En estos años aumentamos la productividad a través de la inserción inteligente de nuestros productos al mundo, una mejora de la competitividad y la simplificación y la desburocratización de trámites y procedimientos.

 

Qué vamos a hacer

  1. Ley de Semillas. Vamos a actualizar la Ley de Semillas para que sea compatible con los avances tecnológicos de las últimas décadas y para que el INTA y el sector privado argentino puedan seguir fortaleciendo su posición de desarrolladores a nivel internacional. Así vamos a poder entrar a mercados con productos hortícolas y frutihortícolas, entre otros.
  1. Vamos a crear un polo agrotecnológico en el INTA en Castelar. Va a funcionar como un centro de innovación e investigación de excelencia que reunirá no sólo a sus técnicos, sino también a startups orientadas al desarrollo del agro, de la edición génica y la agricultura satelital, entre otras especializaciones de la tecnología aplicada al agro.
  1. Eliminación de las retenciones a diciembre 2020. Desde enero de 2021, ninguna exportación pagará retenciones, salvo la soja, que continuará con el sendero decreciente de su alícuota.